¿Cuántos profesionales de la traducción quiere asumir tu empresa como recursos propios para alcanzar sus objetivos de internacionalización?

Posiblemente menos de los que realmente necesite. Es por ello que en cualquier proceso de expansión resulta aconsejable la externalización de recursos que ante todo estén especializados, sean flexibles y se ajusten a los distintos objetivos y circunstancias.

Pero ¿cuáles son los principales beneficios que se obtienen a través del outsourcing o externalización?

1. Primero y más importante: reducir costes aumentando la calidad

Accede a recursos de alta especialización solo cuando realmente los necesites. Sin añadir costes de ampliación de plantilla (contratación, formación interna, aumento del espacio de oficina, etc.) y obteniendo toda la flexibilidad que te permitirá alcanzar tus objetivos.
¿Has pensado en traducir tu página web a cinco idiomas? Sea cual sea el volumen de tu empresa, únicamente externalizando podrás equilibrar tu inversión con tus objetivos y contratar a los mejores no solo en cada combinación lingüística sino en cada área de especialización.

2. Concentrarse en el core business de la empresa

Si no tenemos la suerte de disponer de un departamento de traducción, lo habitual es que los empleados de la empresa, por más especializados que estén e idiomas que sepan, no puedan asumir la carga de trabajo lingüístico que requiere la internacionalización.
Externalizar los servicios de traducción hará que podamos delegar en terceros la parte más importante de este proceso y que nosotros administremos mejor el resto.

3. El mejor para cada trabajo

Nada tiene que ver traducir nuestra página web corporativa con los manuales de instrucciones técnicos, el material audiovisual o las bases legales. Precisamente de esta adaptación depende la buena imagen de tu empresa y las oportunidades comerciales que de ella se deriven.
La contratación externa no solo te permitirá trabajar con profesionales especializados nativos de cada idioma sino también asignar el mejor recurso a cada tarea, para lograr el mejor de los resultados.

4. No te pongas límites

Si externalizas los servicios de traducción, tus posibilidades se multiplican: podrás abarcar combinaciones lingüísticas poco frecuentes que tus traductores in-house no pueden ofrecer, podrás dar respuesta a picos de trabajo que seguramente colapsarían a tu personal interno y podrás contar con equipos dedicados tan grandes como tus proyectos lo requieran.

5. Amplía tu abanico

Piensa que tus necesidades pueden no limitarse tan solo a traducir documentos; puede que necesites revisarlos, maquetarlos, diseñarlos de cero, adaptarlos a un determinado mercado o manipularlos a nivel técnico (por ejemplo, editar un vídeo para subtitularlo o locutarlo). Seguramente tus recursos internos carecerán de las habilidades necesarias para llevar a cabo ciertas tareas, así que externalízalas y no dejes de hacer todo aquello que tu negocio necesita para crecer.