El lenguaje científico en general y la redacción médica en particular deben caracterizarse por su veracidad, precisión y claridad; es indispensable que lo que se expresa en un texto científico no sea falso, ambiguo o incomprensible. Con la traducción de textos médicos ocurre lo mismo: la calidad es de suma importancia cuando la vida humana pende de un hilo…

Willie Ramírez y la palabra de los 70 millones de dólares

El cubano Willie Ramírez tenía sólo 18 años aquel día en que salió con sus amigos y, de repente, empezó a sentir un fuerte dolor de cabeza. Cuando llegó a casa de su novia, estaba casi inconsciente. Lo llevaron rápidamente a un hospital de Florida (EE.UU.) pero cuando se despertó no podía caminar. Una hemorragia cerebral lo dejó tetrapléjico de por vida.

Pero no tenía por qué haber sido así. La hemorragia podría haberse tratado pero la familia Ramírez no tuvo acceso a un intérprete profesional de español. La familia dijo a los médicos de urgencias que Willie había comido una hamburguesa y que creían que se había “intoxicado”. El doctor entendió intoxicated, que en inglés quiere decir ebrio o drogado, y el chico fue tratado por sobredosis de drogas.  La hemorragia fue descubierta después de días de tratamiento inadecuado, y para entonces ya era demasiado tarde. El hospital, que debería haber proporcionado un intérprete profesional, fue condenado a indemnizar a la familia con 70 millones de dólares.

Los “falsos amigos”, como intoxicated, abundan en el campo de la traducción médica. Algunos ejemplos más: abortus no significa ‘aborto’ (abortion) sino ‘feto no viable’ o ‘engendro’; constipated no es ‘constipado’ (a cold) sino ‘estreñido’; disorder en el lenguaje médico habitualmente no significa ‘desorden’ sino ‘alteración, trastorno o enfermedad’; drug en castellano se refiere a ‘medicamento, fármaco, o sustancia farmacéutica’ (droga se reserva para las drogas de adicción); fatal en medicina se utiliza generalmente en el sentido de ‘mortal’; en castellano el término ‘fatal’ carece de este sentido; sane no es ‘sano’, sino ‘cuerdo o sensato’, etc.

Estos ejemplos de la traducción médica fallida demuestran por qué es de vital importancia la utilización de traductores e intérpretes médicos, profesionales nativos y altamente especializados. Porque un error grave de traducción puede tener consecuencias terribles…